¿Justifica ahorrarse una consulta tantos dolores de cabeza?


Tal y como te contaba en el blog pasado, es muy frecuente que al inicio de la temporada de remates, comiencen también las giras con las revisiones de compra.

Y te estarás peguntado:

¿Para qué lo hacen?

¿Cuál es el sentido de tanto movimiento?

¿Por qué tomarse el trabajo, si podés generar conflictos entre las partes?

Como habrás leído en el anterior artículo, todo se basa en buscar, luego de realizada la subasta, las patologías ocultas, aquellas que no se podían descubrir al momento de la muestra.

En su versión minimalista, consiste en una laringoscopía. Es decir, en la observación por medio de un fibroscopio, de la laringe.

¿Por qué?

Porque una de las patologías, en la que está estipulado la posible devolución del producto, luego de que se baja el martillo, es el huélfago laringeo, parálisis laríngea o su denominación más común, “LA RONQUERA”

Es una patología en la cual una de las dos cuerdas vocales, más frecuenta la izquierda, tiene una imposibilidad parcial o total para abrirse completamente durante la inspiración.

¿Y eso en qué le afecta?, me podrás preguntar.

En que durante el esfuerzo máximo, la laringe debe estar totalmente abierta a fin de permitir la mayor entrada de aire.

Si la apertura no es total, entra menos oxígeno y el animal se cansa antes.

Sin embargo ese no es el mayor problema.

Al no poder abrirse por completo, lo más frecuente es que la cuerda que no se abre, se colapse y restrinja aún mucho más el volumen de aire.

Consecuencias:

  • Asfixia
  • Sangrado
  • Rendimiento sub-óptimo
  • Trastornos musculares
  • Fatiga
  • Y una larga lista de etcétera.

Todo esto ¿No amerita una revisión antes de completar la compra?

¿Eso quiere decir que nunca te equivocas, y los animales fracasan siempre?

No, en absoluto.

En primer lugar, porque hay diferentes grados de parálisis desde función y forma normal hasta totalmente paralizada.

En segundo lugar, porque algunos caballos soportan mejor esta patología que otros.

PERO (SIEMPRE HAY UN PERO)

No tenés forma de saber si un potrillo de dos años o menos va a soportar esta condición o no.

Por otra parte, aun cuando el caballo lo tolere, si llegara a salir bueno, lo más probable es que no lo puedas vender llegado el caso.

Y en tercer lugar, la operación lleva sus riesgos, no es económica y trae consecuencias de por vida.

Yo creo que todo esto bien vale pagar una consulta al final del remate.

Si querés saber cuales son las otras opciones de revisión, te espero la próxima semana para contarte.

Abel F. Bacigalupe

Especialista en Educación Universitaria con Orientación en Ciencias Biológicas y Veterinarias

Si necesitás realizar una revisión de compra enviame un mensaje o llamame al
(+54 9 11) 4418-6559
y con gusto te asesoraré.